Música: Hugo Fattoruso en La Usina

Wed 23 Mar

Describir en palabras la musicalidad y el talento del enorme Hugo Fattoruso no es tarea fácil. Don Hugo y su arte, reflejado en sus distintas músicas, ha dado la vuelta al mundo varias veces, de Montevideo a Japón, pasando por Brasil, USA, Europa y aquí en el Rio de la Plata en que tenemos la enorme fortuna de disfrutarlo cada dos por tres ya que la vecindad próxima, con tan solo cruzar "el charco", nos lo envía como un regalo del cielo.

En cualquier formato. 

Solo al piano, blandiendo "la chancha" (su inseparable tambor de candombe), o "la verdulera", (el acordeón que ya de niño su padre le enseñó a tocar y a dar los primeros pasos en el mundo de la música) o ya sea a duo, en trío, con una cuerda de tambores, quinteto o compartiendo escenario con cualquier músico invitado (Hermeto Pascoal, Fito Páez, Jaime Roos, etc. etc.). De todos los formatos posibles, cualquiera lo deja como a un duque, bien parado y con ganas de escuchar y disfrutar más de su música.

 

En esta ocasión, dentro de un ciclo en su 5° temporada que organiza en "La Usina del Arte", ahí donde Buenos Aires casi se cae al Riachuelo (magnífico edificio -ex CIAE-  recuperado y puesto en valor por "la Ciudad") la Secretaría de Cultura del Gobierno de la Ciudad, en una grilla que incluyó a artistas como la brasileña Leny Andrade y el entrañable Moris, entre otros.

Hugo Fattoruso se presentó  la noche del Sabado 5 de Marzo junto a los hermanos Silva, yoruguas de pura cepa, Wellington, Mathias y Guillermo en la típica "cuerda de tambores"  que conforman la base del candombe con tambor repique, el chico y el piano, quienes forman "Barrio Sur" (bien Montevideano), para tocar por más de una hora y media, todo tipo de música, con acento bien oriental. Todo con entrada libre y gratuita.

 

Auditorio colmado, sala de gala con boiserie en madera recubriendo las paredes que de a tramos deja expuesto el ladrillo a la vista, con una excelente acústica para escuchar casi a capella, con una mínima amplificación, desde cualquier ubicación de la sala la música de Hugo Fattoruso & Barrio Sur.

 

Clínica de candombe

Pero la cosa había empezado mas temprano con un taller de candombe para los mas pequeños, ya que los Silva brothers arrancaron a las 5 de la tarde para iniciar en este género musical a chicos y chicas que quisieran participar y aprender llevando su propio instrumento de percusión, para ilustrar un poco la energía vital del candombe.

 

Apenas pasadas las 9 de la noche don Hugo inició su recital sentado al gran piano de cola (Blüthner, alemán) él solito en escena  y a manera introductoria, con un par de composiciones donde por momentos la fusión entre el Jazz y el pop no tenían fronteras para mas adelante dejar bien sentado sobre las blancas y negras su origen oriental.

Tras presentar a los hermanos Silva de "Barrio Sur" para calzarse sus tamboriles, la emprendieron  con  "Vigilia del Tiempo".

Fatto canta acariciendo la melodía, casi sussurrandote al oído los versos mientras deja espacio para que la cuerda de tambores destaque el acento negro de la composición al tiempo que el maestro tararea al unísono lo que va tocando en las teclas. Puro ritmo.

 

Homenajeando a otros artistas

Hubo espacio para recrear viejos temas que ha tocado con artistas como el bajista Daniel Mazza, o composiciones como "Milonga de Nagoya" compuesta en Japón junto a su amigo y excelente percusionista nipón Tomohiro Yahiro con quien compartieron "Dos Orientales", incluso recreando entre piano y batería un tema que solía tocar con su hermano Osvaldo Fattoruso,  y mucho  más.

Un tango del compositor montevideano Jorge Bonaldi  titulado "Tristecitas Montevideanas" que pinta en cuerpo y alma los avatares de la gran ciudad. Una pincelada de Montevideo.

Para lucimiento de los hermanos Silva, Fatto deja el escenario para que los tambores hablen el lenguaje que más conocen, candombe de la más pura tradición uruguaya. La cosa empieza a media máquina con el tradicional: un dos tres, un dos, para de a poco ir calentando los cueros y agarrando vuelo donde los tambores dialogan a un ritmo frenético.  Cada uno con su tambor tiene su momento destacado, para confluir los tres luego en lo que Rubén Rada denomina a la cuerda de tambores y en lo que estos pueden llegar armar como un "escandalete" de aquellos.

Dialogan, se contestan, se divierten. Tamboriles y percusionistas.

Siguieron con una composición de los años 50 de Pedro Ferreira "La Luna vino al candombe" tema que registrara Fatto con su otro grupo "Rey Tambor" más uruguayo que el chivito.

Nuevamente  la recreación de este tipo de temas nos hacen viajar por el Jazz, la fusión, siempre con una base típica de candombe cuando no, de milongón rioplatense e incluso bien de murga para dejar sentado su origen oriental.

Batería y píano, músico invitado que se suma al final a la "cumparsa" de tamboriles. No sin antes hacer un par de temas, dos en uno: "Tonos negros" y acoplado, del gran Eduardo Mateo: "Nombre de Bienes".

Todos contentos.

Claro que Hugo no se podía ir sin tocar con su tambor piano, un candombe con todos, junto a los hermanos Silva, se sumaron los chicos de "La Cumparsa" que venían bajando desde el palco con sus tamboriles a cuestas.

 

Llamada y retirada

Como en Uruguay y San Telmo.

Nueve tamboriles armando aquel escandalete final que partió desde el escenario ya con todo el público de pie, y bajando del mismo para mezclarse entre la gente e ir despidiéndose de la audiencia que los siguió escaleras arriba y terminar todos en el lobby de la sala participando del candombe de la mano de Hugo Fattoruso & Barrio Sur.

Un lujo.

Vamo arriba vó!

 

Ficha técnica: Hugo Fattoruso, piano, voz y percusión. "Barrio Sur": Wellington Silva, Mathias Silva y Guillermo Silva, cuerda de tambores;  grupo de tamboriles "La Cumparsa".

 

La Usina del Arte, Bs.As. 05-03-2016.-


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